Respuesta breve
Lo esencial
Antes de recibir una vivienda de obra nueva, revisa que distribución, superficies y acabados coincidan con contrato y memoria; prueba ventanas, persianas, agua, electricidad, ventilación y climatización; inspecciona terrazas y anexos; y recibe la documentación del edificio. Haz la visita con luz natural y deja todos los defectos por escrito y con fotografías.
Prepara la visita antes de entrar
Lleva el plano contractual, la memoria de calidades, la relación de cambios aprobados, un cargador pequeño, cinta métrica y el móvil con batería. Si puedes, realiza la inspección de día y sin prisa. La luz rasante ayuda a detectar golpes, cambios de tono y remates irregulares.
No se trata de buscar una perfección abstracta, sino de comprobar cumplimiento, funcionamiento y defectos que deban corregirse. Divide la revisión por estancias y anota la ubicación exacta de cada incidencia.
Distribución, medidas y acabados
Compara tabiques, puertas, armarios y pasos con el plano. Mide los puntos que condicionan muebles o electrodomésticos. Revisa suelos a contraluz, juntas, rodapiés, encuentros de pintura, alicatados y sellados. Comprueba que puertas y cajones abren sin rozar y que los herrajes están firmes.
Una variación menor puede ser técnicamente admisible, pero cualquier diferencia que afecte al uso, a un elemento vendido como esencial o a la superficie debe documentarse y valorarse con criterio profesional.

Ventanas, aislamiento y ventilación
Abre y cierra todas las hojas, comprueba cierres, persianas y vidrios. Observa juntas y sellados, especialmente en esquinas y encuentros con fachada. Pregunta cómo se usa y mantiene el sistema de ventilación; bloquear rejillas para evitar ruido o frío puede provocar problemas de calidad del aire y humedad.
En una visita no siempre se pueden detectar prestaciones térmicas o acústicas, pero sí se pueden identificar piezas dañadas, holguras, cierres deficientes o entradas de aire evidentes.
Agua, electricidad y climatización
Abre grifos, observa presión y desagüe, comprueba agua caliente si el sistema está activo y revisa sellados de sanitarios y platos de ducha. Busca humedad en muebles, techos y encuentros. Prueba enchufes con un cargador y revisa mecanismos, cuadro eléctrico, videoportero y puntos de luz entregados.
Pide una explicación práctica de calefacción, refrigeración, termostatos, producción de agua caliente y ventilación. Guarda manuales, garantías y datos de puesta en marcha.
- Todos los grifos, cisternas y desagües.
- Enchufes, interruptores, cuadro y telecomunicaciones.
- Calefacción, termostatos y agua caliente.
- Campana, ventilación de baños y rejillas.
- Videoportero, llaves, mandos y accesos.
Terrazas, garaje, trastero y zonas comunes
En terrazas revisa pendientes visibles, sumideros, impermeabilización aparente, barandillas y encuentros con puertas. Confirma tomas de agua, luz y equipamiento prometido. En garaje y trastero identifica correctamente plazas y superficies, prueba accesos y comprueba humedades o daños.
Recorre portales, ascensores, jardines y espacios comunitarios. Anota partidas inacabadas y pregunta cómo se gestionará su corrección si la comunidad todavía no está constituida.

Documentación y parte de incidencias
Solicita la documentación que corresponda a la vivienda y al edificio: garantías, manual de uso y mantenimiento, certificados, información de instalaciones, llaves y datos de proveedores. Contrasta que los suministros y altas estén en el estado pactado.
Entrega una lista numerada con estancia, incidencia y fotografía. Pide acuse de recibo, responsable y plazo orientativo. Si firmas un documento de entrega, comprueba que no convierta una visita rápida en una renuncia genérica a reclamar defectos. Para incidencias relevantes, busca asesoramiento técnico o jurídico independiente.
Después de recibir las llaves
Ventila, prueba la vivienda en uso real y revisa de nuevo tras los primeros días de lluvia o funcionamiento de instalaciones. Comunica pronto cualquier defecto y conserva correos, fotos y partes. Las garantías legales tienen distintos alcances y plazos según el tipo de daño, pero documentar desde el inicio facilita cualquier reclamación.



